Introducción
El miércoles 18 hablé de los incendios forestales y cómo afectan a la salud en mi sección de salud de Radio Nacional de España, llamada Poco nos pasa, en el programa Las tardes de RNE. Y voy a resumir en este post los puntos claves.
Si quieres citar este texto:
Plaza-Moreno E. ¿Afectan los incendios forestales a la salud? [Internet]. Urgencias y Emergencias. 2025. Disponible en: https://www.urgenciasyemergen.com/afectan-los-incendios-forestales-a-la-salud/
Las afirmaciones están basadas en evidencia científica, en un informe publicado en 2024 en Canadá. En 2023, en Canadá se registraron más de 15 millones de hectáreas quemadas con más de 200.000 evacuaciones. Esto es como si ardiera por completo una extensión equivalente a Castilla-La Mancha + Extremadura + Galicia. Tras ello, su departamento de salud publicó el informe Efectos del humo de los incendios forestales en la salud humana, y os voy a intentar hacer un resumen de sus puntos más importantes.
Y el primer mensaje clave es que hay evidencia sólida y consistente de que la exposición al humo de incendios se asocia con un mayor riesgo de mortalidad prematura y efectos respiratorios adversos.
Antes de seguir, os dejo un fragmento de mi intervención:
¿Qué hay en el humo de los incendios forestales??
No es simplemente ceniza, es una mezcla compleja de vapor de agua, gases y partículas. No es lo mismo un incendio en un edificio que un incendio forestal. Y, dentro de los incendios forestales, la composición cambia dependiendo del tipo de vegetación que se quema, de los tipos de combustión y de, por ejemplo, la humedad y la temperatura.
Respecto a los gases, los presentes son: dióxido de carbono, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, metano, compuestos orgánicos volátiles e hidrocarburos aromáticos policíclicos. También generan contaminantes secundarios formados a través de la química atmosférica, como el ozono (O3) y otros componentes.
Pero el componente clave y el “verdadero villano” en el humo de los incendios forestales, debido a su peligro, son las partículas microscópicas conocidas como PM 2.5.
¿Qué son las partículas PM 2.5?
Se llaman PM por sus siglas en inglés que significa materia particulada. Y el 2.5 es porque tienen un diámetro de 2.5 micrómetros o menos. Para que nos hagamos una idea, un pelo de la cabeza de una persona mide aprox, 70 micrómetros de diámetro. Así que estas partículas son 30 veces más pequeñas que un cabello humano.
Son tan diminutas que las defensas naturales del cuerpo, como los pelos de la nariz o la mucosidad, no pueden detenerlas. Esto les permite entrar profundamente en los pulmones, alcanzando las vías respiratorias más pequeñas y los alvéolos. Las que son partículas ultrafinas, pueden pasar incluso a nuestro torrente sanguíneo y a todo el organismo.
¿Cuáles son los efectos de los incendios forestales en la salud?
El humo y las cenizas de los incendios forestales pueden irritar los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones, provocando tos o sibilancias (silbido al respirar) y dificultando la respiración porque generan respuestas inflamatorias en el pulmón, daño de tejidos, y procesos bioquímicos.
En general, se pueden dar un aumento de más del 10% en las visitas a urgencias por cualquier causa respiratoria. Pero sobre todo empeoran quienes ya tenían enfermedades preexistentes. Por ejemplo, aumentan un 10% los ataques de asma. Y algo similar ocurre con la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).
Estos problemas pueden aparecer en el momento o incluso hasta 3 días después de la exposición.
Por otro lado, se ha demostrado que, en personas mayores de 65 años, el riesgo cardiovascular aumenta de forma clara. Pueden experimentar síntomas como palpitaciones, fatiga inusual, aturdimiento, taquicardia, cambios en la presión arterial opresión o dolor en el pecho, infartos e ICTUS.
Por otro lado, al margen del tema de respirar partículas o aire, tenemos que los incendios forestales conllevan mayores tasas de trastorno de estrés postraumático, ansiedad y depresión tanto en niños y adultos, por pérdida de propiedades, ganado y animales, pérdida de entorno y paisajes, por amenaza física, evacuación e incluso pérdida de personas. Estos impactos pueden persistir de meses a años.
¿Cuáles son los grupos de mayor riesgo frente al humo de los incendios?
Además de los bomberos forestales, debido a la alta y repetida exposición, los siguientes grupos son los más vulnerables.
- Personas con enfermedades pulmonares o cardíacas preexistentes: como asma, EPOC, cardiopatía isquémica, hipertensión o diabetes.
- Personas mayores de 65 años: por la mayor prevalencia de enfermedades preexistentes y la disminución de los mecanismos de defensa fisiológicos.
- Niños: sus pulmones están en desarrollo, pasan más tiempo al aire libre, y su ritmo respiratorio es mayor, inhalando más aire por peso corporal. Incluso niños sanos pueden experimentar síntomas respiratorios.
- Embarazadas: los cambios fisiológicos durante el embarazo aumentan su vulnerabilidad, y la exposición puede afectar al feto. Algunos estudios mencionan que se puede producir bajo peso al nacer.
¿Cómo protegernos frente al humo de los incendios forestales?
Lo primero para protegerse es ser consciente del riesgo que corremos que se ha explicado con anterioridad. Por eso es importante hacer caso de las indicaciones de las autoridades y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Ya que a veces no solo nos evacuarán por el riesgo del incendio en sí, sino porque son quienes tienen la capacidad de medir la calidad del aire. Si no nos evacúan, puede ser que nos digan que permanezcamos en interiores.
En este caso, hay que cerrar ventanas y puertas para reducir la infiltración de humo en casa. En Estados Unidos tienen un montón de información sobre el tema de protección ante incendios forestales, y recomiendan poner en interiores purificadores con filtros HEPA con una eficiencia de reducción de concentraciones de las partículas de hasta en un 80%. De hecho, hasta recomendaciones del Gobierno de allí muestran hasta cómo construir algún sistema casero. E invitan a la gente a tener una habitación de aire limpio preparada, en la que no se fume, no se abran puertas y ventanas.
Indican poner el aire acondicionado, que suelen tener filtro HEPA. Y, en el caso de que nos alcance en el coche, poner el modo recirculación.
Una medida importante es minimizar el tiempo que estamos al aire libre cuando la calidad de aire sea desfavorable y evitar realizar ejercicio físico.
Ojo también con la temperatura. Si nos ponemos muy cerca del fuego sin equipo de protección individual se pueden producir quemaduras en las vías respiratorias. Esto normalmente ocurrirá a las personas que trabajan en los servicios de extinción de incendios que no cuenten con los equipos de protección individual adecuados o ante una exposición muy cercana al fuego.
Por otro lado, el aumento de la temperatura puede hacer que tengamos que abandonar nuestras casas, si no contamos con medidas para disminuirla por el riesgo de sufrir trastornos causados por el calor, como un golpe de calor. Así que todo el mundo a beber agua para estar bien hidratado y con control de no estar muchas horas a mucha temperatura.
¿Cómo y dónde consultar el Índice de calidad del aire?
Son las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los profesionales de la salud quienes tienen medidores de la calidad del aire. Por eso es importante hacerles caso. Estas partículas de las que estamos hablando son capaces de recorrer cientos de kilómetros. En años anteriores se han recogido casos de incendios en la frontera de Portugal cuyo humo ha llegado a Madrid y se veía por satélite.
Pero, como ciudadanos, podemos mirar el índice de la calidad del aire en dos sitios:
- Google Maps: además de las capas de satélite, tráfico, etc, existe la capa de índice de la calidad del aire, que se puede ver en tiempo real y te informa de si es favorable o no favorable.
- Web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en https://ica.miteco.es/ aquí podremos ver mediciones numéricas y los componentes del aire.
Por aquí dejo una foto desde el Helicóptero de Emergencias que me envía Martín Torralba corroborando que esto es serio, aunque a veces no lo veamos:
¿Funcionan las mascarillas en los incendios forestales?
Aquí el mensaje es “mejor ponerse algo que no ponerse nada”, pero no podemos pensar que las mascarillas nos protegen 100 x 100 como si fueran un escudo.
Los especialistas advierten que el uso de paños húmedos es insuficiente como protección real y solo puede ofrecer una ayuda limitada en situaciones de emergencia, cuando no hay acceso a mascarillas. Ni filtran gases, ni partículas, ni si quiera las partículas más grandes.
Respecto a las mascarillas, su idoneidad debe evaluarse en función del tamaño de las partículas del peligro específico. En el caso de los incendios forestales:
- Las mascarillas quirúrgicas solo serán eficaces para filtrar partículas grandes como ceniza. No estaremos protegidos frente a las partículas que estamos hablando, las PM 2.5, ni contra los gases.
- Las mascarillas FFP2 que conocemos de la pandemia tampoco ofrecen protección contra los gases, pero sí pueden ser eficaces para reducir la exposición a partículas, pero requieren un ajuste adecuado que las que ajustan por las orejas no consiguen del todo tal y como estuve explicando en plan pesado durante toda la pandemia.
Por tanto, ponerse una mascarilla del tipo de que sea no te protege de los gases como el monóxido de carbono. Solo las FFP2 lo harán ante partículas si las tenemos muy ajustadas. Y aunque es mejor ponerse algo, que no ponérselas, con ninguna estaremos totalmente seguros. No son un escudo infalible.
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GRACIAS 🫀
Conclusiones
Te dejo las conclusiones del informe con la evidencia comprobada y lo que queda por descubrir e investigar sobre cómo afectan los incendios forestales a la salud.:
- A medida que los incendios forestales aumenten en frecuencia y severidad, la investigación sobre sus efectos en la salud seguirá siendo un área activa.
- Hay evidencia sólida y consistente de que la exposición al humo de incendios se asocia con un mayor riesgo de mortalidad prematura y efectos respiratorios adversos, incluyendo la exacerbación del asma y la EPOC.
- Existe alguna evidencia de asociación con la mortalidad y morbilidad cardiovascular, especialmente en personas mayores.
- Para los efectos reproductivos y del desarrollo, y los impactos en la salud mental, se necesita más investigación para diferenciar los efectos atribuibles al humo específicamente de los resultados de la ocurrencia de los incendios.
- Hay evidencia emergente de posibles asociaciones con efectos neurológicos (p. ej., déficits cognitivos), cáncer y afecciones de la piel y los ojos.
- Existe evidencia limitada sobre los efectos a largo plazo de la exposición al humo de incendios, debido a la naturaleza episódica de los incendios y la dificultad de distinguir la PM2.5 de incendios forestales de otras fuentes.
- Es necesario caracterizar mejor los efectos tardíos observados para comprender los impactos acumulativos en la utilización de la atención médica.
- Se necesitan estudios adicionales y bien diseñados para abordar estas lagunas de conocimiento.
- Es importante considerar cómo los cambios de comportamiento (permanecer en interiores, usar mascarillas, reubicación) alteran la exposición individual.
- Se requiere investigación futura para comprender los efectos diferenciales entre la PM 2.5 ambiental y la PM 2.5 de incendios forestales, los efectos de otros componentes del humo, y los efectos combinados del humo y el calor.
Videoresumen creado con NotebookLM
Bibliografía
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Última actualización: 21/08/2025. Autoría del post: Elena Plaza Moreno, enfermera docente. Instructora de ACLS y BLS por AHA. Experta en urgencias y emergencias y competencias digitales docentes. Creo y divulgo contenido de salud basado en evidencia
